PASIONES
(MITAD DE MI DOLOR)
(I)
Es tu deseo
el mío,
y en el génesis de nuestro encuentro
una lagrima ensombrece la calidez.
Llorás por perder tus días
de risas infantiles
tu caudal, tu gloria
eso; que vos decidís
endosar a mi nombre
herrarlo en mi corazón
y hacerlo mío
(II)
Debo ser raudo
como bengalí
evitar mis manos
y mermar la fuerza,
para poseerte con guantes
blancos
sin profanar tu piel.
Apartar la luna llena y
encontrar el clímax
de tu virtud.
Monstruo yo; que disfruté
tus rojas lagrimas,
ese atardecer.
(III)
Como
manglares de lujuria
son
tus dedos
en
mi piel,
apéndices
de gloria
rictus
de vanidad y
fluidez
carnal.
Mientras
callas mi aliento
con
tus labios,
siento
el roce de tus pies
angelicales
exquisitas
caricias,
que
nublan
mi
realidad.
(IV)
Este
tuerto amor
que
solo yo siento,
que
solo yo veo.
Un
pókar es,
de
homónimos de sexo
calvo
de deseo
tieso
de rencor,
mortal
como el tiempo
y
renco de calor
sabés
que muero
sin
vos,
y
en parábolas de sentimientos
me
matás
con
calidez
(V)
Acaban
conmigo
tus
labios,
y
el arma
de
tu piel
enerva
mi pasión.
Tu
mirada
es
mi enemiga,
tu
calor engulle
mi
deseo.
Insondable
suspiro
delata
mi liviandad.
(VI)
La
sutileza de tus besos
ahogan
el silencio
de
mi estancia.
Y
como cetáceo llanto
irrumpen
mis exhortos
infinitos.
Tu
pelo,
es
como lava
en
mi pecho.
Y
tu vientre quema
lo
que queda
de
mi.
(VII)
En una guedeja
de respuesta
obtengo un retazo de hipocresía,
que traga las frases
para engañar
a mi corazón.
Un NO; que mata
que fatiga
hasta la sangre,
que daña;
el alba
y ensombrece el aura
de la muerte.
Te veo; y eres
frente al espejo
una ilusión en blanco
y negro.
Arropás con tu sangre
mis ojos,
para que no vea tu odio.
Diría que te conozco
si no estuviera borracho
de impaciencia.
Sobreviví a tu furia y a tu amor,
y tu indiferencia murió
en la oscuridad,
a milímetros del deseo.
(IX)
Después de todo; me arrodillo
ante vos,
como un sacrificio,
como una elegía.
Te amo porque tu vientre
me devora.
Porque tu nombre es; MUJER
mujer de jade.
Por que huele a sangre
tu deseo,
y a holocausto
tu pudor.
Te amo cuando marginás mi lujuria
y hasta cuando mordés mis entrañas
te amo.
(X)
He visto tu imagen,
derretirse en la sombra
de mis lagrimas
y he visto sangrar, una rosa.
He visto una filosa daga
seduciendo en tu cabeza
una serpiente,
y una cruz de fuego
expulsándome de tu piel.
He visto mi cadáver
en tus ojos,
y rodar mis viseras
calcinadas.
¡Creo haber visto
mi condena
cuando te vi!
(XI)
Aflora en
mis labios la hipocresía
de negar tu
amor,
muriéndome
todo.
Es
conocedor de mi suplicio el mundo
y aun sabiendo
que mi alma llora
yo con
cinismo sonrío,
y muero.
Si pudiera restituirte
el tesoro
que te robé!!
para
sentirme menos monstruo
que hoy.
No dudaría
en crucificarme,
voltear la
página de mi historia
desnudar mi
estúpido orgullo,
y lapidarme.
Si pudiera restituirte
el tesoro
que te robé!!
si tan solo
pudiera !
(XII)
Voy a
resumir mi amor
para que
sobre él;
sea un
cielo, tu sórdido cariño
Voy a
ensangrentar mis manos,
retorciendo
los colores
de tu risa.
Permitiré
que en primavera
se
emponzoñe mi corazón,
y se mutile
mi alma.
Luego; la ironía de tu piel
el sabor
artificial de tus labios
y tus
talladas frases de amor,
morirán
contigo, en el verano
de tu
desnudez.
(XIII)
Amanecer
sin vos
es como
aullarle a las piedras,
es preñar
una manzana
y degustar
la ambrosía de sus migajas.
Amanecer
sin vos,
es
disfrazarse de gris
bajo la
lluvia,
degollar un
lamento contenido
y correr
sin piernas.
Amanecer
sin vos, es morirse
en el peor
instante,
es comerse
un candelabro rojo
y vomitarlo
con rencor.
Amanecer
sin vos
es tan absurdo,
como
amanecer sin mí.
(XIV)
Sos la mujer,
que ha
pulido el viento
en mi peñón.
Quien llegó
a mi velatorio
y se quedo
a soñar con mis
huesos, a
conversar con mi
vergüenza
Mi aliento
es tuyo:
pues son
barrotes tus dedos en
mi hombría
y son tus senos
mi asesino.
Ni la
pegajosa luna; que corté del rosal
ni la
alondra que desveló mis intuiciones,
te envidia
más que el Súcubo;
quien
acecha mi calor,
y pretende
devorar mi carne
como
guarnición
de tu
deseo.
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